Si bien ya paso tiempo desde la acalorada discusión que se generó a propósito de la aprobación del Currículo Nacional 2017 (vigente actualmente), ciertos contenidos siguen generando polémica. El 8 de Marzo 2017, como respuesta a las críticas, el MINEDU hizo algunas correcciones al Currículo Nacional (CN). Según la Ministra de turno, la ministra Martens, muchos padres vieron aclarado el malentendido sobre la presencia del enfoque de género en el currículo. No se informó quiénes ni cuántos son esos padres que quedaron satisfechos con la aclaración. Posteriormente ha ido quedando claro que un grupo grande de padres hasta el día de hoy no está de acuerdo.
Cuando se discute sobre el enfoque de género en la formación básica de los niños y adolescentes, es fácil caer en apasionamientos y dejar de lado un diálogo basado en la tolerancia y a la vez en la búsqueda de datos científicos, hechos, experiencias y sentido común. Personalmente estoy en contra de la discriminación de la mujer. Hombres y mujeres somos diferentes pero iguales en valor y merecedores del mismo respeto e igualdad de oportunidades. Por otro lado también merecen respeto y no discriminación las personas que sientan atracción por su mismo sexo. Escribo porque trato de buscar sustento a la necesidad de hablar de identidad de género además de identidad sexual, como se hace en el CN 2017 corregido.
ADULTOS EJEMPLOS Y FORMADORES EN TOLERANCIA
Lo primero que salta a la vista en las discusiones que se han presenciado es que etiquetar y denigrar rompe la posibilidad de diálogo, nos descentra del tema, nos victimiza y pone a la defensiva sin que se lleguen a plantear argumentos con sustento. En medio de lo acalorado de la discusión he escuchado referencias despectivas y prejuiciosas: ser cristiano o católico es ser retrógrado y ser una persona homosexual es ser un mutante lleno de espíritus inmundos. Conozco cristianos y católicos sensatos y respetuosos y dentro de mi experiencia he conocido a personas homosexuales y sus historias. Yo no los he encontrado "seres mutantes", como alguien alguna vez ha dicho. He podido reconocer en ellos personas con inteligencia, sensibilidad y diferentes tipos de recursos y cualidades como en cualquier otra persona. Por diferentes situaciones han desarrollado atracción por su mismo sexo y en algún momento descubrieron, sintieron esta atracción que generó confusión y desconcierto. No es cierto decir que la persona homosexual decide tener atracción por personas de su mismo sexo, simplemente en algún momento la siente y esto tiene consecuencias en sus emociones, conductas, en sus relaciones y finalmente influye en sus decisiones. Obviamente en una situación así niños y adolescentes están expuestos a maltrato y discriminación por mostrar actitudes diferentes a lo esperado usualmente en el comportamiento de un hombre o de una mujer. Van a atravesar un proceso personal de confusión y necesitan comprender sus emociones y experiencias, clarificar su identidad sexual y fortalecer su autoestima para tomar decisiones. Tenemos que acompañarlos en este proceso personal y protegerlos como también proteger a todos los niños o adolescentes que sean vulnerables por mostrar alguna diferencia, sea esta el lugar donde vive, su poder adquisitivo, su raza y color, usar lentes, tener dificultad para calcular, distraerse, ser literal y no captar el sentido del humor, ser tímido y poco sociable, etc . El reto nos toca primero a los adultos como ejemplos y formadores de los niños en empatía y tolerancia. A lo largo de su vida conocerán personas con diferentes características y opciones de vida y tienen que diferenciar el no estar de acuerdo, el pensar diferente, con juzgar, etiquetar y discriminar. Esto es básico para un diálogo constructivo en sociedad.
EL CONCEPTO DE IDENTIDAD DE GÉNERO
En cuanto al tema de la identidad de género el CN, señala en la página 45 la importancia que tiene para el estudiante el reconocer las diferentes identidades que lo definen. Estas serían: la histórica, étnica, social, sexual, cultural, de género, ambiental, etc. En la misma página se menciona además, como parte de lo necesario para la vivencia de una sexualidad integral y responsable, que el estudiante tome conciencia de su identidad sexual y de género y establezca relaciones de igualdad y libres de violencia entre hombres y mujeres.
Las preguntas que surgen son: ¿hablar de identidad de género es necesario?, ¿es un concepto con sustento científico?, ¿ayuda realmente a los niños y adolescentes a tener claridad y serenidad en el desarrollo de su sexualidad?, ¿es necesario para evitar la discriminación?.
La construcción de una identidad de género es un concepto clave en la perspectiva, ideología o enfoque de género (como se le quiera llamar a la teoría de donde sale). Este enfoque dice que inicialmente el género es asignado a los niños al nacer (hombre o mujer) y cada uno luego desarrolla su propia identidad de género que puede coincidir o no con el sexo biológico. Uno también desarrollará una orientación sexual (atracción por hombres, mujeres, los dos, ninguno). Es decir, al nacer se dice que un niño es hombre por los genitales o incluso por su genética (cromosomas xy) pero lo que define su género es finalmente como ese niño o adolescente se sienta en relación a si mismo. Si se siente mujer e insiste firmemente en ello tendríamos que simplemente aceptarlo incluso a los 4, 5 o 9 años (porque él construye su identidad de género) . Se considera que un niño a partir de los 4 años tiene bastante claridad sobre el género al que pertenece y se sentirá a gusto o no según este coincida con su sexo biológico. En relación a lo señalado en este párrafo veanse los casos citados en el National Geografic Enero 2017 "Género, la revolución".
MAS ALLÁ DE LA BÚSQUEDA DE IGUALDAD DE DERECHOS Y OPORTUNIDADES
El MINEDU insiste en que el enfoque de género apunta a fomentar básicamente la igualdad de género, sin embargo este enfoque, en sus planteamientos va mucho más allá de la búsqueda de igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres. Su teoría pone todo el peso de la decisión sobre la propia identidad en la forma como uno se experimenta, como se siente consigo mismo y con su cuerpo. Deja incluso de lado los hechos biológicos de tener pene o vagina, cromosomas xx o xy, tener estructuras, tejidos, musculatura y cerebros diferentes. Estos hechos no serían importantes y la forma de sentir y comportarse diferente de hombres y mujeres se debe simplemente a que la sociedad impone la forma de actuar, lo que corresponde al hombre y la mujer, impone roles de género. Sin darnos cuenta tratamos diferente a un niño o niña. No habría nada innato que sea determinante sino que desde el nacimiento le decimos al niño o niña si debe tener mantita celeste o rosada, si debe jugar con muñecas o carritos o si debe usar pantalón o falda, etc. En teoría hombres y mujeres podemos querer y elegir hacer lo mismo, nos puede gustar lo mismo, no hay tareas, profesiones, gustos, formas de vestir, ni deportes propios de hombres o mujeres. Si desde que nacemos fueramos tratados de igual manera no existirían diferencias. Desde este punto de partida, uno tendría que evitar que decidan por la propia identidad, tendríamos que romper con estas imposiciones culturales y decidir cual es la propia identidad de género y la propia orientación sexual. Se puede elegir lo que se quiera ser y ninguna elección es mejor que la otra, ni puede ser cuestionada.
EVIDENCIAS CONTRADICTORIAS
Lo que llama la atención es que esta radical igualdad entre hombres y mujeres, a la que se llegaría en un ambiente que no haga diferencias, no coincide con los hechos encontrados en el país, según la ONU, número uno en la promoción de la igualdad de género en el mundo en 2008 y en los primeros puestos hasta la actualidad: Noruega. Allí a pesar de las intensas campañas para la inserción de hombres y mujeres en cualquier profesión, hace ya más de 20 años que se mantiene la tendencia de que existan profesiones claramente masculinas o femeninas (sólo 10 % de hombres son enfermeros y sólo 10% de mujeres son ingenieras). La conclusión a la que llegan investigadores que buscan resolver la "Paradoja Noruega" es que mientras más libertad de opción existe para elegir una profesión, aparecen las tendencias naturales diferentes del hombre y la mujer por buscar ocupaciones técnicas o cooperativas respectivamente. Sobre este y otros hechos hablaré mas adelante.
Entonces partiendo de que las diferencias en el comportamiento de hombres y mujeres se deben sólo a la influencia del entorno, se tendría que permitir que cada uno sea lo que quiere ser para cortar con los determinismos socio-culturales. Así, como mencionaba más arriba la forma como el niño, incluso de 4 años, se siente y piensa sobre sí mismo sería decisiva y si la expresa con insistencia se debe acatar como un hecho. Dar este margen de decisión a niños sinceramente reta al sentido común. Efectivamente los niños desde alrededor de los 4 años saben que son niños o niñas pero de ahí a estar listos para tomar decisiones sobre su sexualidad hay varios años de distancia. Me pregunto qué decisiones realmente importantes les dejé tomar autónomamente a mis hijos a los 4, 5 o 9 años y creo que muy pocas o tal vez ninguna. Si hubieran elegido solos que comer por ejemplo ahora no comerían verduras y tal vez muy pocas frutas. Si hubieran elegido solos que jugar, los habría llevado más veces a la clínica. Creo que su nivel de desarrollo intelectual no les permitía comprender sus emociones ni anticiparse a las consecuencias de sus actos por lo que es sensato pensar que a esa edad no pueden tomar decisiones importantes de manera autónoma. Ayudamos a los niños a madurar en diferentes aspectos y la toma de decisiones es uno de ellos. La insistencia de los niños no es un criterio confiable de que busquen algo con madurez suficiente y que sea lo que les conviene.
En diversos casos de personas llamadas transgénero, mencionados por la citada Revista National Geografic, se ve claramente como lo que el niño dice sentir sobre si mismo es determinante para construir su identidad de género incluso a su corta edad. Como sustento de una base biológica que motivaría las afirmaciones de los niños transgénero, se mencionan estudios que buscan comprobar por ejemplo, que si un hombre dice ser mujer, lo hace porque su cerebro se ha diferenciado como el de una mujer, a pesar de tener cuerpo y genes de hombre. Sin embargo llama mucho la atención que en la pag. 28 la revista reconozca luego que los estudios que menciona como sustento de sus planteamientos, son incipientes y tienen importantes limitaciones. Se han realizado sólo con grupos de hasta 6 personas que podían contener individuos que venian ingiriendo hormonas que generan cambios en el cerebro. Mencionar que se hacen estudios no es ya prueba de un sustento biológico a las afirmaciones de una niña transgénero que dice ser hombre a pesar de tener cuerpo y genética de mujer. A pesar de la falta de sustento en la revista se mencionan como un progreso los casos donde se valida y acepta el pedido de niños de ser reconocidos como transgénero. Aquí en el fondo no hay actitud científica sino activismo al validar la idea de que las personas definen su sexualidad sin relevancia de la biología.
Esta reconocida e importante revista no toma en cuenta que actualmente existe una alta preocupación en la Asociación Americana de Pediatría porque cada vez más niños y adolescentes dicen no sentirse identificados con su sexo biológico y se les llega a aplicar retardadores de la pubertad y mas adelante hormonas e intervenciones para transformar el cuerpo que pueden generar daños en la salud. Esta situación se viene presentando a pesar de que el DSM V (Manual de Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana del 2013) afirma que el 98% de los varones y el 86% de las mujeres que durante la infancia confunden su género, finalmente aceptan su sexo biológico tras pasar por la pubertad.
Es importante mencionar los casos del síndrome genético Imperato-McGinley, que se suelen presentar en República Dominicana, llamados popularmente "güevedoces". Estos niños, con cromosomas xy, nacen sin genitales masculinos visibles y recién se desarrollan en la pubertad. Su cerebro no ha sido, durante la gestación, suficientemente sensible a las hormonas masculinas y no está configurado totalmente como el de un hombre. Son criados como niñas sin embargo en la pubertad la gran mayoría se siente niño y quiere vivir y jugar como niño. Aquí es claro como la genética, incluso más allá de la configuración cerebral, no puede ser obviada en la crianza.
Por lo hasta aquí señalado es comprensible que el uso del concepto de construcción de identidad de género en el Currículo Nacional 2017, ocasione desconfianza en los padres y mucho temor de generar una gran confusión en los niños. Como se ve, el enfoque, perspectiva o ideología de género va mucho más allá del tema de la búsqueda de evitar la discriminación de la mujer y apunta a la larga a que el niño o adolescente defina su propia identidad de género, independientemente de que integre o no su biología y de que se encuentre preparado para tomar decisiones.
CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD DE GÉNERO EN HOMOSEXUALES
Pasando a comentar acerca del caso de la construcción de la propia identidad de género en homosexuales, si un niño o adolescente se reconoce hombre, siente atracción por otros hombres y la experimenta de manera repetitiva, estaría desarrollando una identidad de género de hombre homosexual. Estaría en proceso de construcción de su identidad y dada la tendencia actual cada vez más fuerte a identificar lo que uno siente con lo que uno es, finalmente con frecuencia se vería motivado desde temprana edad a aceptar dicha identidad como propia y esperaría la aceptación y apoyo de los que lo rodean. La persona entonces estaría determinada por lo que siente, cuando sabemos que muchas experiencias pueden generar emociones no necesariamente definitivas. El tomar sana distancia frente a las emociones y dar tiempo a los procesos de clarificación y conocimiento personal, no se debe confundir con falta de apoyo, de comprensión o intolerancia. Finalmente la persona tomará sus decisiones sobre como vivir su sexualidad y como en muchas situaciones en la vida en sociedad, lo más prudente es hacerlo al menos en la mayoría de edad. Apliquemos el mismo sentido común con el que se define que un menor de edad no vota en las elecciones, no tiene brevete, no puede comprar licor, no firma contratos, no puede tener tarjetas de crédito, etc. Si esperamos que los adolescentes maduren para este tipo de decisiones ¿por qué no hacerlo en el caso de las decisiones sobre sexualidad?.
Algunas personas homosexuales argumentan que nacieron con la inclinación a sentirse atraídos por su mismo sexo y desde niño sintieron la atracción. Hay que recordar, como dije antes, que alrededor de los 3 o 4 años ya nos sentimos niños o niñas en base al proceso de identificación con los padres que inicia desde que nacemos, sin embargo la memoria autobiográfica por lo general inicia hacia los 5 años. Es decir los recuerdos no son una fuente confiable para afirmar que alguien nació homosexual porque los procesos afectivos y de identificación o falta de ella ya se iniciaron y también diversas experiencias, favorables o no, se dan a temprana edad.
Por otro lado en la busqueda de hechos y datos cientificos para un sustento biológico, no se han encontrado estudios que reporten contundentemente un gen homosexual que pueda originar esta atracción que se siente en forma repentina entrando en la adolescencia. En uno de los más reconocidos estudios con parejas de gemelos identicos, que supuestamente demostraría la existencia del "gen homosexual", se halló que sólo en el 52% de los casos eran ambos gemelos homosexuales (29 parejas de 56. Informe Bailey-Pillare 1991). Hablando de genética idéntica se esperaría una aproximación al 100%. Los autores replicaron el estudio en 1993 en 35 parejas de gemelas idénticas y en sólo el 48% ambas gemelas eran lesbianas.
En cuanto a los casos comprobados de alteraciones genéticas y poca sensibilidad a la testosterona durante la gestación son muy poco frecuentes y no llegan a estar en el rango de 1-3% que se estima para la población homosexual. Además habría que restar casos como los llamados "güevedoces" que como señalé más arriba en su gran mayoría a pesar de ser niños criados como mujeres, en la pubertad deciden ser hombres.
Hasta el momento no está suficientemente demostrado que se nazca homosexual. Queda la hipótesis de que la homosexualidad se va desarrollando a lo largo de la historia personal. Personalmente creo en esta hipótesis y en que las personas pueden tener un margen de decisión en relación a sus emociones y atracción sexual. No es fácil pero pueden detenerse, darse tiempo, comprender cómo desarrolló la atracción por su mismo sexo, reconciliarse con su historia si es el caso, aceptarse, entablar relaciones fuertes con familiares y personas de ambos sexos, conectarse con la manera como quieren vivir su sexualidad y evaluar las opciones antes de tomar decisiones definitivas.
CONOCER Y COMPRENDER LA PROPIA HISTORIA
He conocido varias personas que han sentido o sienten atracción por su mismo sexo. Esa atracción surgió en algún momento y al darse la oportunidad de conocerse y comprender su historia han entendido que no están determinados por ella y que esta incluye hechos y emociones que deben analizar. Estas personas también han encontrado que diferentes aspectos han confluido para el desarrollo de esa atracción . Cada persona es un mundo pero aspectos frecuentes que se presentan por ejemplo en el caso de hombres son: ser personas sensibles, muchas veces con talento artístico, que no se sintieron suficientemente aceptados por su grupo de pares por diversas razones, que no han tenido una relación e identificación suficientemente sana y fuerte con su padre y sí han contado con una presencia e identificación más fuerte de la madre. En ocasiones rechazan al padre por su actitud negativa hacia la madre con la cual se identifican. En muchos casos vivieron en un entorno mayormente femenino, no se sintieron de los que podrían ser atractivos para las chicas como pareja y fueron niños que han tenido experiencias de aceptación y afecto masculino asociado a contacto físico y sexual. Además es una constante el deseo intenso de aprobación y de afecto paterno y de los pares, a los cuales admiran. Estos anhelos se pueden mezclar con el deseo sexual llegada la pubertad. Muchas veces se bloquea el desarrollo del deseo sexual hacia las mujeres.
El conocer su historia y comprenderse ayuda a tener una mirada más amplia de lo que es ser hombre, sin prejuicios ni exigencias de cumplir un rol específico y rígido de "macho". Además reforzar su autoestima, valorarse y vincularse con hombres y mujeres inicialmente desde una amistad, dándose un tiempo para tomar decisiones sobre su sexualidad, lleva a que pueda aflorar con más fuerza su atracción sexual natural por mujeres. En otros casos, con mayor o menor conflicto, sintiendo fuerte la atracción sexual por su mismo sexo deciden optar por vivir la homosexualidad y toca comprender y respetar su libertad, se esté de acuerdo o no. Si bien la conducta sexual aquí no es natural y se asocia a diferentes y mayores riesgos para los que la realizan, no debe ser motivo de maltrato o discriminación de la persona.
El proceso de profundizar en la propia experiencia personal no lo puede hacer un niño o un adolescente sin acompañamiento. Requieren acompañamiento y tiempo para lograr una mayor madurez intelectual y emocional que les permita conocerse, comprenderse, valorarse, desarrollar vínculos y llegar a tomar una decisión ponderada sobre como vivir la propia sexualidad.
¿HETEROSEXUALIDAD Y HOMOSEXUALIDAD EQUIVALENTES?
Partir del supuesto de que la atracción de un niño o adolescente por su mismo sexo debe ser simplemente aceptada como evidencia de su identidad de género de hombre homosexual, puede causar muchas confusiones, decisiones apresuradas y sufrimientos posteriores. Si bien un joven o un adulto que opta finalmente por una vida homosexual puede, como cualquier persona, tener experiencias de éxitos y crecimiento personal, trabajar y tener ocasiones de desarrollar cualidades y talentos, no se puede dejar de señalar que la experiencia de personas que deciden vivir según esta inclinación incluye, con mayor frecuencia que en las parejas heterosexuales, frustración por la falta de complementariedad natural que se traduzca en generar una familia, elevada dificultad para encontrar la pareja ideal, alto número de parejas y elevada tasa de infidelidad, alta incidencia de experiencia de soledad, vacío y de cuadros ansiosos y depresivos, alta incidencia de ITS, etc. Partiendo de estas estadísticas, en base a síntomas o conductas presentadas en homosexuales, no podemos exponer a niños y adolescentes a estas situaciones proponiendo la homosexualidad y cualquier orientación sexual como equivalentes a la heterosexualidad. (Instituto Kinsey, Asociación Americana de Salud Pública, Asociación Nacional de Salud para Gays y Lesbianas, Departamento Americano para la Salud y Servicios Humanitarios, American Jornal of Public Health, National Opinion Research Center).
¿ES PRUDENTE PROMOVER EL OPTAR POR UNA IDENTIDAD DE GÉNERO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES?
Sinceramente no encuentro hasta el momento que el enfoque, perspectiva o ideología de género aporte hechos contundentes, claridad, serenidad y prudencia al desarrollo de la sexualidad en los niños y adolescentes. Seguir avanzando en la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres no requiere demostrar de cualquier manera que la mujer sea igual al hombre. Hay diferencias biológicas evidentes que no se pueden simplemente borrar y no son discriminatorias sino naturales.
Por otro lado se plantea el derecho de definir la propia identidad de género y la orientación sexual prescindiendo de la biología, sólo en base a como el niño o adolescente se siente. En la familia y la sociedad los niños y adolescentes tienen supervisión y límites porque por su madurez en vía de desarrollo pueden ser más emocionales que racionales. Entonces ¿es coherente plantear que están listos para decidir si están de acuerdo con su sexo biológico o si siguen una inclinación homosexual o transgénero, cuando ya vimos que pasada la adolescencia muchos aclaran sus dudas?, ¿es prudente incitar a tomar decisiones tempranas cuando, como vimos, en muchos casos se generan problemas de salud y sufrimiento?. Cuando se insiste en planteamientos con poco sustento científico y poco sentido común, podemos pensar entonces que estamos ante una ideología que se asume cierta porque se quiere que sea cierta. Esto se puede ver en que los mismos investigadores de la teoría de género afirman que no necesitan pruebas científicas y sólo les basta partir de la ciencias sociales, osea parten de teorías, de ideas que a alguien se le ocurrió y que no requieren ser contrastadas con hechos. Las motivaciones para esta actitud pueden ser diversas y una en particular puede ser empatizar con personas que podrían ser objeto de discriminación por su orientación sexual y buscar equiparar cualquier opción como válida para que se sientan incluidos. Sin embargo esta actitud, por más bien intencionada que fuese, no incluye la realidad completa de las personas ni sus historias, no toma en cuenta las consecuencias mencionadas más arriba y es una trampa para niños y adolescentes con confusión de identidad que interpretarán lo que sienten como el ser que deben aceptar.
PARTIENDO DE HECHOS EN VEZ DE IDEAS
Si partimos de hechos en vez de ideas, la evidencia genética nos dice que nacemos hombre o mujer, complementarios para unirnos por amor y poblar el planeta. La complementariedad natural de los cuerpos en la unión sexual permite la complementariedad natural de las células reproductoras. Esta misma complementariedad se necesita para la crianza de los niños. Para poder desarrollarse en todo aspecto los niños necesitan que sus padres y los adultos significativos les reflejen quienes son. Así les haremos saber que son valiosos incondicionalmente y si son hábiles en cursos, en el deporte, en el dibujo, en música, en armar cosas, etc, pero antes que nada desde que los llamamos por su nombre les decimos a que sexo pertenecen. El padre del mismo sexo le da el mensaje "eres como yo" y el del otro sexo: "eres diferente a mi". Estos mensajes deben respaldarse con hechos claros y la vez con flexibilidad. Ambos padres deben mostrar aceptación de la realidad y de las características propias del hijo, ayudándolo a desarrollar sus posibilidades con consciencia del sexo al que pertenece, a interiorizar actitudes propias de su ser hombre o mujer y ciertas actitudes y costumbres que la cultura plantea como pautas de conducta para los sexos. No se trata de radicalizar los modelos del hombre como "Macho Alfa" o el de la mujer como "Princesa o Ama de casa". Los hijos necesitan modelos presentes adecuados para saber quiénes son y cómo conducirse y tener mensajes claros sobre su identidad que les dé seguridad. Más bien las confusiones surgen en ausencia de estos o en una presencia insuficiente o inadecuada.
Volviendo a la biología y a la complementariedad de las células reproductoras, el ovulo tiene el cromosoma X y el espermatozoide puede traer el cromosoma X o Y. El ovulo fecundado convertido en embrión unicelular tiene una genética femenina (XX) o masculina (XY), ya hay un sexo genético. A partir de aquí se forman las protogónadas masculina y femenina y a partir de la 6a semana empieza la formación de los genitales, ovarios y testículos, iniciándose la producción de hormonas. Se segregan andrógenos (testosterona, dihidrotestosterona) en el hombre y estrógenos y progesterona en la mujer. A partir de aquí suceden diversos cambios en el cuerpo por la influencia de las hormonas, uno muy importante es la sexualización cerebral. Según el sexo y la zona cerebral las neuronas sensoriales y motoras tienen diferente cantidad de receptores para las mencionadas hormonas que activarán el desarrollo de dichas zonas cerebrales. Esto se da por ejemplo en las zonas temporo-parietales asociadas a funciones linguisticas, motoras y espaciales.
Entonces la genética es base de ciertas tendencias en hombres y mujeres, asociadas a diversos niveles hormonales (por ej: desde la gestación en el hombre se produce el doble de testosterona). En el hombre es mayor la tendencia a la habilidad espacial, el interés por el funcionamiento de las cosas, la tendencia a competir y luchar, a buscar más el riesgo, a una mayor fuerza física, a una menor expresión emocional, etc. En mujeres se han comprobado mayores niveles de emotividad y tendencia a comunicarse, compartir sus emociones, ser empáticas y colaboradoras, cuidadosas del detalle a nivel estético, etc. Desde hace miles de años se ha configurado la genética de hombres y mujeres. Desde el inicio del sedentarismo, hombres y mujeres se complementaban; el hombre asumió las labores de liderar, proteger a la familia y comunidad y proveer el sustento. Las mujeres las de criar, cuidar, confortar, ayudar y proveer a sus hijos y a la comunidad. Existen estudios actuales que demuestran tendencias innatas en el comportamiento de hombres y mujeres:
- Encuesta por internet en 53 países con más de 200,000 participantes entre hombres y mujeres. Se encontró la misma marcada diferencia de hombres que prefieren actividades relacionadas a cosas físicas (ingeniería, mecánica) y las mujeres el trato con gente. Estas no se deberían a influencias culturales sino a la biología. Dr Richard Lippa, Profesor de psicología en la California State University en asociación con la BBC de Londres (2009).
- Estudio de la preferencia de niños desde los 9 meses por algun tipo de juguete. Hay claras diferencias en el interes de niños por juguetes masculinos y en niñas por juguetes femeninos. Los niños nacen con una disposición biologica de comportamiento sexual y el entorno refuerza o atenúa eso. Profesor Trond Diseth, Clínica Infantil Hospital Universitario de Oslo (2009).
- Estudio de preferencias en neonatos encontró que desde el primer día de nacidos los niños miraban más un objeto mecánico y las niñas preferían mirar un rostro. Estas diferncias se asocian a la testosterona. Desde el útero el niño desarrolla el doble de niveles de testosterona. A mayor nivel de esta hormona, se desarrolla más lentamente el contacto visual, el lenguaje y la empatía y hay mayor interés por entender sistemas, como funcionan las cosas. Estas diferncias hormonales se basan en los cromosomas xx y xy y los genes que contienen. Un feto femenino que produce altos niveles de testosterona es una condición particular, fuera de lo usual y tendería a tener intereses masculinos. Dr. Simon Baron-Cohen profesor de psiquiatría en el Trinity College en Cambridge (2010).
- Dr. Anne Campbell, psicóloga evolutiva de Durham, Inglaterra (2010). En base a la teoría de la evolución por ejemplo cree que la mujer dedicada por siglos a criar, amamantar y proteger a los hijos, desarrolló capacidades para ello como la empatía, intercambio cooperativo, evitar el conflicto evitando ser segregadas. Estas capacidades radican en su genética y se basan en un cerebro diferente que es base de las posibilidades mentales y hormonales. Mientras mayores sean las posibilidades de elegir una profesión, será mayor la tendencia a que se exprese la genética. Hay superposición de los sexos pero hay tendencias diferentes, marcadas en las preferencias de hombres y mujeres.
Estas tendencias por intereses diferentes asociados a cada sexo no deben llevarse al extremo y plantearse como necesaria una expresión en roles sexuales rígidos. Tanto hombres y mujeres, desarrollando tendencias más usuales en el otro sexo, no dejan de ser ellos mismos. En realidad somos complementarios y por ejemplo a los hombres nos ayuda el desarrollar mayor sensibilidad, empatía y aumentar la comunicación y la expresión de las emociones. A las mujeres les ayuda también poder tomar en ocasiones mayor distancia de las propias emociones y también enfocarse en cómo funcionan las cosas.
Desde que nacemos, expresamos nuestra identidad sexual y también vamos interiorizando roles sexuales de acuerdo a nuestra cultura. Lo natural es la atracción entre hombre y mujer. También es natural para la mujer ser madre, confortadora, colaboradora, muy interesada en las relaciones y en comunicarse y como parte de su vida en sociedad además puede ser gerente de empresa, ingeniera, presidenta de un país, futbolista o chofer de camión. Un hombre tenderá a ser padre, proveedor y protector, más interesado en como funcionan las cosas, pero a su vez puede tener una jefa, ser enfermero, pintor de cuadros, bailarín y encargarse de labores domésticas sin que se afecte su identidad de hombre. Un hombre o una mujer solteros, que no son padres, también expresan estas tendencias en sus relaciones con otras personas.
Hay formas de vestir del hombre y la mujer que por lo general se mantienen en muchas culturas, mientras que otras varian según el lugar. Por ejemplo en verano en una playa el hombre tiende a exponer el torso mientras la mujer cubre los senos. Esto tiene que ver con la genética y el pudor porque se trata de zonas de diversa sensibilidad para cada uno. A diferencia del hombre, la mujer puede llegar al orgasmo por estimulación de sus pezones. El hombre se excita sexualmente al ver los senos de la mujer y verlos es parte de la intimidad sexual; la mujer lo sabe. Ellas no se excitan de la misma manera al ver el torso del hombre. Por otro lado, otras formas de vestir, saludar, comunicarse y expresarse afecto son más dependientes de las costumbres del lugar. En Escocia los hombres usan faldas, en Argentina y otros países los hombres se saludan con beso, etc.
CONCLUSIÓN
Finalmente en base a lo expuesto no es posible obviar la genética y simplemente decir que la gran mayoría de las diferencias entre los sexos se deben a un proceso socio-cultural de interiorización de roles sexuales por lo que cada uno tendría que liberarse de estas imposiciones construyendo su identidad de género. Con todo lo expuesto no queda más que reconocer que se deben tomar en cuenta las dos influencias en la formación y expresión de la identidad sexual. Se nace con genética de hombre o mujer, se expresan tendencias propias a cada sexo y el entorno nos plantea ciertas conductas esperadas para cada uno. Si hablar de identidad de género implica dejar prácticamente de lado la biología no estamos hablando de un concepto demostrable científicamente sino sólo ideológicamente por lo que no puede proponerse para una comprensión seria y objetiva del ser humano y menos proponerse que se integre en el proceso de formación y desarrollo de niños y adolescentes. Debemos retomar el concepto de identidad sexual y hablar del sexo al que pertenezco en vez del género que elijo, aunque esto no suene "politicamente correcto". Ya señalé más arriba las consecuencias negativas de promover el desarrollo de la identidad de género en menores.
En el curso de ideas que vengo planteando, ¿no estaría acaso discriminando al dar a entender que no es natural la atracción entre dos hombres o dos mujeres y la homosexualidad no es equiparable a la heterosexualidad?. Describir hechos naturales que van más allá de la influencia cultural y describir estadísticas sobre las consecuencias de cada situación no es discriminar. Además como dije al inicio es necesario comprender y acompañar la experiencia de personas que han desarrollado una inclinación no-natural pero que sienten como natural. Algunos, con mayor o menor dificultad, buscan comprender esta inclinación y se abren a un proceso de reorientar su sexualidad según su sexo biológico. Otros deciden seguir la inclinación adquirida. Es verdad que hablamos de situaciones que no son fáciles y tenemos que respetar estas decisiones al ser tomadas por adultos. Sin embargo los niños y adolescentes deben ser formados en una mirada objetiva y completa de su propia sexualidad, partiendo del hecho de pertenecer a un sexo, lo cual incluye una tendencia natural a desarrollarse según él, respetando a los que sean diferentes, porque son del sexo contrario o porque no muestran conductas "típicas" del propio sexo. Será necesario que padres y profesores se preparen para acompañar a niños y adolescentes en un amplio proceso de conocerse, valorarse e identificarse con su sexo, sin tomar rígidamente los roles sexuales usualmente asociados al hombre o mujer. Siempre tomando en cuenta que el proceso puede incluir conflictos, dudas e inseguridades que requieren tiempo para clarificarse y resolverse sin precipitaciones. Es muy importante formar la autoestima a partir de cultivar vínculos fuertes con los padres y hermanos, un sentido de pertenencia al grupo de pares y logros personales asociados al desarrollo de sus capacidades. Todos estos son aspectos claves en este proceso en el que cada hombre o mujer finalmente se acepte y sienta aceptado tal como es y se despliegue con libertad y autenticidad. Ojalá el MINEDU se comprometiera en esta tarea que es la que realmente podría permitir que menos niños y adolescentes se sientan confundidos acerca de su identidad sexual.
Lic. Sandro Del Negro G



